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Semana #9

Difícil se me hace renunciar a ti

y dejarte ir.

Juntos creábamos un mundo pentagramado

donde escribíamos nuestras sinfonía nota por nota.

No planificaba un final a nuestro movimiento musical.

Quería que nuestro adagio fuese eterno…

Por lo menos eso quería.

Tu y yo creábamos una armonía perfecta

y esa era nuestra aportación al mundo.

Irradiábamos música cónsona, constante y llena de vigor.

Tu regalabas tu risa lírica que me iluminaba y me enamoraba.

Yo era tu armonía que apoyaba tu suave melodía y te regalaba paz.

No vislumbraba final a nuestra gran obra maestra.

 

Pero el adagio se torno a un movimiento lúgubre y con dinámica moriendo súbito.  

Ya las armonías empezaban a crear unas nubes de disonancias.

Rápido buscaba mi partitura para ver que proseguía

pero como músico sin director no tenia orientación… ni dirección.

Trate de reescribir  la obra, le hice arreglos y corregí frases musicales no coherentes.

Pero tu y yo estábamos en tonalidades diferentes.

 

Sentí encontrarme con un amor prohibido en el cual los astros no permitieron finalizar

los dioses musicales impidieron su gran estreno y que llegara a su máxima expresión.

Sentí luchar contra fuerzas externas que no nos favorecían.

Nombre nuestra sinfonía “La Inconclusa” teniendo fe de algún día pudiese terminarla.

El tiempo pasa, a veces das muestras de vida pero sin sugerir ningún final.

Por eso se me hace difícil renunciar a ti

y dejarte ir.

Pero tengo que terminar, amor clandestino,  para poder crear mi próxima obra musical.

 

Nota al lector: Obra ficticia usando terminología musical para describir el final de un “amor clandestino”.  Este escrito es parte de mi colaboración con el proyecto creativo viral  de La Macacoa. Reto de crear por 10 semanas desde diferentes perspectivas.  Semana #9 es la renuncia de un amor clandestino.

Fuente de inspiración para el escrito:  Sinfonía No. 5 en Do sostenido menor de Gustav Mahler.

 

 

 

 

 

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